La noche del 23 de junio es, probablemente, la noche más esperada del año en Cataluña. La hoguera, los petardos, el cava, la coca de Sant Joan, la familia reunida, los amigos de siempre. Es una de esas noches que cuando salen bien se recuerdan años. Y cuando no salen bien, también, pero por otras razones.

Si este año queréis celebrar Sant Joan en casa —en una terraza, en el jardín o en cualquier espacio exterior— aquí va la guía práctica para que salga bien.Sin improvisar y sin que falte nada importante.

Por qué este año la verbena en casa tiene más sentido que nunca

Los bares y restaurantes de Barcelona se llenan a reventar la noche de Sant Joan. Las reservas vuelan semanas antes, los precios suben y la experiencia muchas veces no justifica el precio. Cada vez más familias y grupos de amigos optan por montarla en casa, y la tendencia va en aumento.

La ventaja es clara:tienes el espacio para ti, decides los horarios, eliges la música y puedes montar exactamente el ambiente que quieres. Lo que hay que saber es qué necesitas para que eso funcione bien.

Lo primero: el espacio y la distribución

Una verbena en terraza o jardín funciona mejor cuando el espacio está bien organizado. No hace falta que sea grande, pero sí que esté pensado. Lo habitual es tener unazona de mesa donde se come y se pica —la coca de Sant Joan no puede faltar—, unazona de barra o bebidas bien equipada, y un espacio libre para moverse, bailar o simplemente estar de pie charlando.

Si el grupo es de 10–15 personas, con una o dos mesas largas y sillas suficientes ya tienes la base. Para grupos más grandes, el formato de mesas redondas o la combinación de mesa central con zona de pie funciona bien. En la sección de mobiliario de Dasler encontraréis mesas y sillas para todos los formatos, disponibles para alquiler con entrega y recogida incluidas.

La mesa de Sant Joan: informal pero con detalle

La verbena no es una cena de gala, pero eso no significa que la mesa tenga que quedar descuidada. De hecho,una mesa bien montada en una verbena tiene mucho más impacto precisamente porque nadie lo espera.

Un mantel de colores vivos o en tonos festivos, servilletas de tela, copas de cristal para el cava y la sangría, y algún elemento decorativo sencillo —velas, flores de colores, alguna guirnalda— es todo lo que hace falta. Para la mantelería, lo mejor sontejidos naturales que aguanten el exterior y la noche húmeda de junio. En la sección de mantelerías de alquiler de Dasler tenéis opciones en diferentes colores y acabados, perfectas para una verbena con estilo.

La barra: el punto más importante de la noche

En una verbena, la barra es el corazón de la celebración. La gente se mueve alrededor de ella, se sirve, habla, vuelve. Si la barra no funciona bien, todo lo demás se resiente.

Lo mínimo que necesitáis: una superficie de trabajo suficiente para el hielo, las botellas y los vasos. Una barra, de las muchas que hay en el catálogo, permite trabajar de una manera cómoda y tiene un punto más festivo que una mesa normal.Cubos de hielo suficientes —siempre más de los que creéis, el calor de junio es traicionero— y vasos y copas de sobra. En la sección de cristalerías de alquiler de Dasler encontraréis copa de cava, vaso largo para combinados y copa de vino, todo en un solo pedido.

La iluminación que convierte la terraza en verbena

Este es el elemento que más transforma el espacio y el que más se suele dejar para el último momento. Error.Las guirnaldas de luz cálida son el recurso más fácil y el que mejor resultado da. Colocadas sobre las mesas, alrededor de la barandilla o entre plantas, crean ese ambiente de verbena que es inconfundible. No es necesario que sean muchas: una hilera bien colocada ya cambia completamente el espacio.

Las velas en portavasos de cristal son el complemento perfecto. Dan una luz íntima y cálida, y aguantan bien con un poco de brisa si los portavasos tienen suficiente profundidad. En la sección de iluminación decorativa de Dasler encontraréis guirnaldas y elementos de luz para exteriores disponibles para alquiler.

Los detalles que hacen que la noche sea especial

Más allá del material, hay algunas cosas que marcan la diferencia en una verbena en casa.Empezad antes de lo que creéis: la coca de Sant Joan, el cava del brindis y los petardos de medianoche funcionan mejor si la gente ya lleva un rato cómoda y bien ubicada. Preparad una playlist con antelación, porque la música ambiente es lo que mantiene el ritmo de la noche. Tened agua suficiente en la mesa —el calor de junio, el cava y los petardos deshidratan más de lo que parece— y no olvidéis un cubo de arena para los petardos, que los vecinos os lo agradecerán.

La verbena que se recuerda

La noche de Sant Joan bien montada no requiere grandes inversiones. Requiere tener claro qué necesitas, organizarlo con suficiente antelación y poner atención en los detalles que hacen que la gente se sienta bien acogida. Si queréis tener el material resuelto —mesas, sillas, mantelería, cristalería, barra e iluminación— sin tener que buscarlo en varios sitios, el equipo de Dasler puede ayudaros a prepararlo todo. Llevan más de 60 años en esto y saben perfectamente qué hace falta para que una noche así salga bien.

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